Una época inolvidable e irrepetible
Todo está a punto de cambiar.
Este momento pasa más rápido de lo que parece.
Entre la espera, los nervios y todo lo que está por venir, a veces cuesta parar y mirarlo con calma.
Estas sesiones no van de posar ni de hacer algo perfecto. Van de guardar cómo sois ahora, justo antes de que todo cambie. Sin prisas, sin presión, dejando que todo fluya.
No hay que preparar nada.
Trabajamos en un entorno tranquilo, en plena naturaleza, lejos del ruido. Un espacio donde podéis estar cómodos y sin sentir que estáis en una sesión.
Os guiamos lo justo. El resto, pasa solo.
Como son las sesiones premamá
Las sesiones premamá son más ágiles y suelen durar entre una hora y una hora y media. No buscamos poses complicadas ni algo forzado. La idea es que estéis cómodos y que todo fluya de forma natural. Os guiamos durante la sesión, pero sin agobiar. No hace falta experiencia ni “saber posar”.
Podéis venir solos o en pareja, y si ya hay peques en la familia, por supuesto también son bienvenidos.
Lo importante es guardar este momento tal y como es, antes de que todo cambie.