Una forma de celebrar su primer año
El primer año pasa volando.
De repente ya no es un bebé recién nacido. Se mueve, se ríe, lo toca todo… y tiene mucha personalidad.
Estas sesiones son una forma de celebrar ese momento tal y como es. Sin forzar, sin esperar que todo salga perfecto.
Hay curiosidad, hay juego… y sí, también hay caos.
Y ahí es donde pasan las mejores fotos.
No es solo una sesión.
Es una forma de mirar atrás y ver todo lo que ha cambiado en un año.
Pequeños gestos, primeras veces, una personalidad que ya empieza a aparecer. Empiezan a entender, a reaccionar, a decidir.
Y de repente, todo tiene más carácter.
Un momento que merece quedarse.
Como son las sesiones Smash Cake
Las sesiones smash cake son rápidas y dinámicas. Suelen durar unos 40 minutos.
Nos adaptamos al ritmo del niño en todo momento. Hay quien entra directo a por la tarta… y hay quien necesita observar primero.
Preparamos el entorno para animarles a interactuar, tocar, mancharse… y sí, acabar disfrutando la tarta a su manera.